1. m. Dicho o acto lleno de arrogancia, descaro o desabrimiento. 2. m. Danza y Esgr. Postura irregular.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
1. m. Dicho o acto lleno de arrogancia, descaro o desabrimiento. 2. m. Danza y Esgr. Postura irregular.
Publicado por D. en 17:50
Publicado por D. en 23:11
Publicado por D. en 16:47
Llega un día en el que se da cuenta de que es demasiado mayor para seguir jugando como un niño y demasiado niño para jugar a ser mayor, cierra los ojos, piensa, coge la perspectiva suficiente para mirar en lo que se ha convertido… tiene una casa sin puertas echa a su imagen y semejanza, la moto y el coche q siempre ha soñado, pases para el futbol y la opera, va a todos los conciertos que quiere, teatro, exposiciones, vacaciones en Ibiza y Formentera, las dos últimas semanas ha pasado de acabar en el camerino de Muchachito tomando unas copas después de un concierto a ir invitado al Paddock del GP de Cheste.
Este comunista por convicción que habla de desigualdades, del cambio climático mientras ve noticias de niños hambrientos en un Sony de plasma de 40”, sueña con romper su actual vida y largarse en un viaje sin destino, a intentar ayudar a quien de verdad lo necesite.
El melómano de pacotilla despotrica contra las radios comerciales mientras oye Rn3 en un equipo Hi-fi, de última generación, ve los conciertos desde la última fila porque el sonido es más nítido y no se da cuenta que predicar a Los Planetas era cool hace 10 años, hoy en día los ha sustituidos por Arcade Fire o Mogway, los mitos nunca mueren. Lo sabes, ¿no?
Perroflauta de corazón que va a trabajar con trajes de Hugo Boss, ha pasado del calimocho en el ViñaRock a beber Möet en clubs de “diseño”, del McDonalds al Vertical, de ir a la fiesta del PCE con la boina del che a jugar al padel con unas Y-3, aun no confunde el lujo con la elegancia y todavía no le seducen los objetos por las formas sino por lo que hay detrás de ellos pero sabe que todo es cuestión de tiempo.
Este arquitecto (frustrado filosofo) disfruta leyendo a Derrida y Benjamin de la misma forma que proyecta las viviendas más comerciales de toda Valencia, este adulador del Dios Mies lo niega una vez tras otra cuando admira las geometrías complejas de Eisenman, está orgulloso de las niñas de sus ojos y se permite pequeños guiños en el trabajo para (auto) convencerse de que en el fondo (no) es tan penoso.
Aburrido de dejarse caer por los bares de siempre, simulando escuchar a falsas princesas Solmanía, este plagiador incansable que se cuelga el cartel de artista prefiere quedarse en casa mientras mimetiza a Giacometti, Oteiza, Tapies…que aumentar el ego de modelos superpijas (osea) vacias de cualquier inquietud, todavía echa de menos lo que más ha querido, pero ya no se martiriza oyendo Brigitte, asumir que segundas partes nunca fueron buenas (excepto el padrino II) es una lección que deberían enseñar en el parvulario, justo después de aprender a leer.Publicado por D. en 11:20
Basada en un Diseño de Dezinerfolio