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desplante.

1. m. Dicho o acto lleno de arrogancia, descaro o desabrimiento. 2. m. Danza y Esgr. Postura irregular.

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La vida que (nunca) tendre.

El psicólogo al que nunca iré me ha dado el alta, me ha dicho que deje de perder el tiempo, que estoy de puta madre, que le cuente mis comidas de cabeza a otro, o mejor aún, que escriba un blog.
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El jefe que nunca aparece me ha comentado que puedo cogerme las vacaciones que quiera, que no es preciso que madrugue tanto, que deje de ser tan perfeccionista en el trabajo, que luego las comparaciones son odiosas y que si no cambio, tendrá que despedirme.
La ciudad invisible que siempre soñé apareció hoy en el lugar que nunca existió, ingrávida, esperándome a que abandonara la autopista en la salida que no tiene peaje, flotando sobre las nubes con calles que no tienen nombre, con puertas que no tienen cerraduras.
El cliente que nunca llega me ha dado el visto bueno a la primera propuesta que le entregue, entiende que toda la estructura sea de hormigón armado porque es algo que lo pide el proyecto de estética minimalista, y que por supuesto, no importa a qué precio.
El médico que siempre se equivoca se reía mientras miraba mis análisis, entre carcajadas balbuceaba que puedo seguir fumando todo la maría que quiera, que mis pulmones son inmunes, que mi hígado es una esponja que trabaja a la perfección y que un Manhattan al día no puede hacerme daño, para los dos días de vida que me quedan.
El amigo que nunca olvida llamó ayer para decirme que está en deuda conmigo, que tenemos una comida pendiente, que todo puede volver a ser como antes, que nunca pensó en desaparecer, que me debe una explicación que nunca me dará por orgulloso, y, que en realidad, se acuerda mucho menos de mi de lo que me creo.
La amante que no existe me ha prometido que a partir de mañana va a hacer realidad todas las fantasías que nunca he soñado, que se comprara todos los juguetes que no conozco y que me susurrara al oído todas las mentiras que le pida.
La novia que jamás tendré me ha enseñado la foto de nuestros hijos jugando en el jardín de casa, me ha guiñado el ojo izquierdo con la complicidad que da la seguridad de saber que siempre va a estar a tu lado, mientras comentaba por teléfono a su jefe que se encontraba mal, que hoy no iba a trabajar para recuperar los besos que no nos dimos.
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El cantante que siempre quise ser me escribio desde argentina para contarme que los grandes momentos de su ultimo disco estan inspirados en las noches que nunca compartimos, las copas que no tomamos, los versos que no leimos.

La tetera de Russell

"Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se la enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se la instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara necesitaría la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores."
Bertrand Russell
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Cada dia creo en menos cosas, y de las pocas cosas en que alguna vez he creido, el arte es la unica que nunca me ha decepcionado.

No es que cierre esta ventana, es que no hay.

Llega un día en el que se da cuenta de que es demasiado mayor para seguir jugando como un niño y demasiado niño para jugar a ser mayor, cierra los ojos, piensa, coge la perspectiva suficiente para mirar en lo que se ha convertido… tiene una casa sin puertas echa a su imagen y semejanza, la moto y el coche q siempre ha soñado, pases para el futbol y la opera, va a todos los conciertos que quiere, teatro, exposiciones, vacaciones en Ibiza y Formentera, las dos últimas semanas ha pasado de acabar en el camerino de Muchachito tomando unas copas después de un concierto a ir invitado al Paddock del GP de Cheste. Este comunista por convicción que habla de desigualdades, del cambio climático mientras ve noticias de niños hambrientos en un Sony de plasma de 40”, sueña con romper su actual vida y largarse en un viaje sin destino, a intentar ayudar a quien de verdad lo necesite. El melómano de pacotilla despotrica contra las radios comerciales mientras oye Rn3 en un equipo Hi-fi, de última generación, ve los conciertos desde la última fila porque el sonido es más nítido y no se da cuenta que predicar a Los Planetas era cool hace 10 años, hoy en día los ha sustituidos por Arcade Fire o Mogway, los mitos nunca mueren. Lo sabes, ¿no? Perroflauta de corazón que va a trabajar con trajes de Hugo Boss, ha pasado del calimocho en el ViñaRock a beber Möet en clubs de “diseño”, del McDonalds al Vertical, de ir a la fiesta del PCE con la boina del che a jugar al padel con unas Y-3, aun no confunde el lujo con la elegancia y todavía no le seducen los objetos por las formas sino por lo que hay detrás de ellos pero sabe que todo es cuestión de tiempo. Este arquitecto (frustrado filosofo) disfruta leyendo a Derrida y Benjamin de la misma forma que proyecta las viviendas más comerciales de toda Valencia, este adulador del Dios Mies lo niega una vez tras otra cuando admira las geometrías complejas de Eisenman, está orgulloso de las niñas de sus ojos y se permite pequeños guiños en el trabajo para (auto) convencerse de que en el fondo (no) es tan penoso. Aburrido de dejarse caer por los bares de siempre, simulando escuchar a falsas princesas Solmanía, este plagiador incansable que se cuelga el cartel de artista prefiere quedarse en casa mientras mimetiza a Giacometti, Oteiza, Tapies…que aumentar el ego de modelos superpijas (osea) vacias de cualquier inquietud, todavía echa de menos lo que más ha querido, pero ya no se martiriza oyendo Brigitte, asumir que segundas partes nunca fueron buenas (excepto el padrino II) es una lección que deberían enseñar en el parvulario, justo después de aprender a leer.