El 10 de septiembre de 1998, la historia del pueblo chileno entro en mi cabeza en forma de documental, el examen de AFI que tenia a la mañana siguiente me importo lo mas mínimo y estuve toda la noxe pegado a la pequeña pantalla con los ojos humedos, un nudo en la garganta y el alma llena de impotencia. Recuerdo irme a la cama con esa sensación de querer cambiar el mundo, de tener la inminente necesidad de ayudar a quien de verdad lo necesita, fue esa misma noxe cuando me enganche a Victor Jara y me hermane de por vida con el Pueblo Chileno al cual tengo pendiente una visita obligada.
Hoy se ha exo justicia con miles de desparecidos y asesinados, hoy sé, aunque no este bien decirlo, que miles de personas dormiran un poco más felices, una felicidad triste, melancolica, no de carcajada pero si de mueca en la sonrisa, hoy ha muerto un gran hijo de puta.